Gaita Asturiana

Aprovechando la sensación que esta causando la Gaita Asturiana del otro lado del charco y que nos ha enorgullecido a todos, hablaremos un poco de su historia y su evolución 

 

Cuando escuchamos el peculiar sonido de una gaita enseguida relacionamos ésta con los sonidos de los pueblos celtas del norte de España (Galicia, Asturias) e incluso con los famosos “gaiteros” de Escocia o Irlanda. Pero, pese a la relación que, inconscientemente, hacemos hacia esas zonas geográficas, a ciencia cierta ese no es su origen.
Las primeras noticias que se tienen de ella se remontan al siglo VIII aC. en el norte de la India. Seguramente fue introducida en Occidente por los romanos, ya que según documentación datada por entonces, dicen que su sonido cautivó al emperador Nerón (37-68).
En la Edad Media fue utilizada como instrumento para enardecer a los soldados antes de la batalla.
Entre los siglos XII y XIV, debido a las multitudinarias peregrinaciones a Santiago de Compostela, Galicia se convirtió en el principal centro “gaiteril” de Europa.

La palabra "gaita" procede del gótico "gaits" (aunque el término aún no está muy demostrado), término que también utilizan las lenguas del oriente europeo ("Gaida"en Hungria, "Gainda" en Creta o "Gayda" en Yugoslavia), que significa "cabra", ya que de la piel de este animal se realiza el fuelle de la misma. Por otro lado otros autores dicen que proviene del nombre de un oboe de África, especie de dulzaina, llamada al-ghaita, ghaita o gheita.

La Gaita Asturiana, en sí, se conoce desde la Edad Media aunque se crea que su nacimiento se produjo de mucho antes, a la vez que el resto de las atlánticas. La gaita es un instrumento popular que utilizaba la gente del campo, se introdujo en todos los ámbitos diarios: fiestas, misas, funerales... y que la nobleza fue también aceptando.
Las primeras reseñas de la gaita asturiana se datan en el siglo XIII, pudiéndose ver un gaitero en un capitel de la iglesia de Santa María de Villaviciosa "La Oliva"; en una miniatura del libro Libro de la regla colorada(S.XIV) en que se ve a un conejo tocando la gaita o en la sillería gótica de la Catedral de Oviedo en el que aparece un cerdo tocando el mismo instrumento
La gaita llega a estar tan metida en la vida cotidiana que ya a partir del siglo XVI hay gaiteros profesionales, constatado por los libros de la parroquias de Asturias. No hay casi datos hasta entrado el siglo XIX, donde el auge es muy grande, simplemente se encuentran citas en el pago y contratación de gaiteros en diversas iglesias. Surgen los gaiteros más famosos en la memoria de mucha gente: >Aladino'l d'Amandi y el Gaiteru Llibardon. Este último participó en la Exposición Universal (EXPO) de París en 1889 representando a España en su pabellón, y más tarde grabó en Milán el primer disco de Gaita Asturiana conocido.

Entrado este siglo la gaita pierde prestigio y uso, quedando sólo unos pocos famosos, como el gaitero José Remis Ovalle (Gaitero Mayor de España, título que concedía el Rey de España al mejor gaitero del país de su época) o el gaiteru Veriña.Las gaitas utilizadas en su mayoría son fragmentos de diversos constructores reunidos en un mismo instrumento. Su afinación variaba desde el Re (grillera) hasta el Si (tumbal) (la gaita en Si bemol es una adaptación actual en Asturias).

Contra lo creído por mucho tiempo los gaiteros en Asturias no eran pocos a lo largo del siglo XX, sino que había pocos gaiteros de renombre. En el estudio que realiza en estos momentos el director del Museo de la Gaita de Gijón, Fonsu Fdez., en la zona de Ribadesella a Cantabria, se contabiliza de uno a dos gaiteros por pueblo, siendo esta la zona donde menos extendida estaba la gaita.

La gaita Asturiana de hace un siglo tiene multitud de formas, en función del constructor, pero la gaita de la cual la gran mayoría de las actuales copian la estética y afinación, es la de Cogollu. A principios del año 2000 se realizaron 25 copias idénticas numeradas, copias idénticas de la de Cogollu por parte del constructor Miguel Alonso de Colunga y la prueba de José Ángel Hevia. La primera copia la tiene el Príncipe Felipe, Príncipe de Asturias, y la segunda el Museo de la Gaita de Gijón.

Nos encontramos que la gaita asturiana tiene una variante en la zona occidental asturiana, la cual es una mezcla entre la gaita gallega y asturiana (inclusión de ronquín sobre el brazo, morfología de las piezas, digitación). Por el otro lado la gaita asturiana se encuentra también en Cantabria y norte de León, sin tener apenas variación respecto a la tradicional asturiana.

Sólo a principios de los años 80 un resurgir hizo recuperar y llegar a su máximo explendor a la gaita. Los principales artífices de este resurgir son Xuacu Amieva y Pedro Pangua, junto con "Son d'Arriba", con Neto y Fariñas, que hacen romper con el folklore de la Sección Femenina del franquismo. Muchos maestros gaiteros de ahora surgen de este movimiento.

Se construyen gaitas con nuevas técnicas, llegando a afinaciones correctas de una octava y media. Aparecen las bandas de gaitas, se introduce el solfeo en el aprendizaje, aparecen Métodos de aprendizaje, grupos Folk ...
Actualmente se trabaja en conseguir mejor afinación en las pajuelas, auténticos problemas por la variabilidad de tono a lo largo de una interpretación, además de punteros de ensayo electrónicos, del Gaiteru Guti junto con la Universidad de Oviedo/Uviéu. Como otra evolución surge la gaita MIDI en 1998, con la que el gaitero José Angel Hevia, gaitero que llevó la evolución de las bandas de gaitas a Asturias, se hizo mundialmente famoso.

 


La Gaita Asturiana se compone de:

Fuelle: Odre o bolsa hecha con la piel entera de un cordero o cabrito o con otros materiales como el Gore-Tex, que sirve como depósito auxiliar de aire.
Soplete: Tubo para introducir el aire en el fuelle.
Puntero: Tubo melódico de la gaita, con agujeros para digitar.
Roncón: Tubo sonoro compuesto de tres piezas que emite una nota pedal de acompañamiento, que emite un sonido dos octavas por debajo de la tónica del puntero.
Ronquín: Tubo sonoro compuesto de dos piezas, que emite una nota de acompañamiento de igual forma que el roncón, pero una octava por encima de éste.
Asientos: Partes donde se insertan unas partes en otras. Generalmente ahora llevan en ellas válvulas de regulación de cantidad de aire.
El soplete es el tubo por donde se sopla. En el extremo inferior se pone la válvula torna-aire. En el extremo contrario tiene una boquilla entera o bien hecha de acero, marfilina o otros materiales.
El roncón se compone de tres piezas: prima, tercia y copa. Amplifica el sonido del payón, produciendo una nota dos octavas por debajo de la tónica del puntero. El espigo que conecta la prima con la tercia sirve de corredera para buscar la afinación, más grave si estiramos y más aguda si encojemos. El largo no puede ser fijo del momento que la afinación del puntero es variable de vuelta en vuelta, y tampoco es la misma de la que empezamos a tocar que cuando la gaita calienta. En el espigo de la prima que encaja en el asiento va el payón, lengüeta simple, natural (hecha con un tallo de cañavera) o sintética (hecha con una lengüeta metálica montada sobre un tubo de plástico). El ronquín está formado por dos piezas: prima y copa. Su funcionamiento es parejo al del roncón, produciendo una nota una octava más baja que la tónica del puntero. La colocación o no del ronquín produjo cierta polémica, dado que la inmensa mayoría de gaitas antiguas carecía de él, por lo que se consideraba que carecía de "pedigrí". Sin embargo, el año 98-99 se encontró una gaita asturiana con ronquín en el concejo de Salas, hecha toda ella, incluyendo el ronquín, nada menos que por el famoso Cogollu.
El puntero, o tubo melódico, es un tubo de taladro cónico y lengüeta doble. Tiene 8 agujeros de digitación y otros tres acústicos llamados troneres. Estos últimos no son digitables. De igual forma que el roncón no produce ningún sonido por sí mismo, sino que se limita a amplificar el del payón, así el puntero amplifica y modula el que produce la payuela, que es la lengüeta doble con la que funciona. Ésta consta de dos tiras de caña, llamadas palas, amarradas alrededor de un tubo metálico llamado ferrete, y gobernadas por la presión que sobre ellas hacen dos travesaños de caña, preferiblemente bambú, amarrados a su vez entre sí, el llamado frenín, cuya función es la de graduar la mayor o menor abertura de las palas.

El elemento característico que hace sonar a la gaita asturiana es la "payuela". Consta de dos láminas de caña en forma de triángulo isósceles enrolladas en hilo alrededor de un tubo aplastado por una de sus partes. Alrededor de las cañas se colocan dos láminas de caña como "freno", para controlar la longitud de vibración de las palas.

Si lugar a dudas, el escuchar Asturias patria querida tocado en Gaita no hay nada que emocione más!

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