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Ahora toca bici

El fin de semana pasado fuerón los coches ahora el turno es para las bicis, porque vuelve la Clasica Lagos de Covadonga,  una marcha cicloturista con mayúsculas que lleva más de 25 años enamorando a los amantes de la bicicleta, convirtiendose en la más multitudinarias de España que este año reunirá a unos 4.000 participantes, llos cuales recorren  los esplendorosos paisajes del macizo montañoso de Picos de Europa, desde Cangas de Onís, pasando por Ribadesella, Llanes, Celorio o Porrua; y coronando puertos de categoría como el Alto de la Torrería, o el de Rebollada para terminar con la icónica y durísima subida a los Lagos de Covadonga. Un lugar emblemático del Principado de Asturias, que da nombre a la prueba y en el que se han escrito numerosas páginas de la historia del ciclismo español.

El pistoletazo de salida es el sabado 20 a las 9:00H y el cierre de control a las 16:00H, desde Cangas de Onis, dirección Arriondas y desde aquí por la nacional 634 hasta Ribadesella Km. 23,5, a continuación se circula por la As-263 dirección Llanes hasta llegar a Celorio, Km. 46,8 de la prueba aqui se gira a la derecha Ctra LLN8 dirección Porrua, en Porrua estara ubicado el primer avituallamiento. Seguimos por esta carretera hasta Parres dirección Alto de la Tornería km. 58,8, es un puerto de 3,5 kms pero los dos y medio últimos con unos porcentajes de desnivel que alcanzan el 12%, luego un descenso largo de 9 Km. con curvas muy peligrosas hasta Huera de Mere, Km. 69, donde enlazamos con la carretera As-115, Alto de la Robellada Km. 75, (aquí está ubicado el segundo avituallamiento) giro derecha carretera As-114, descenso hasta Soto de Cangas Km. 90,9, cruce por la carretera As-262 hasta Covadonga Km. 98 y Lagos de Covadonga donde se da por finalizada la prueba, durante el recorrido se tendrán que superar 3 dificultades montañosas, siendo la ascensión a los Lagos de Covadonga la más exigente con sus 14 kilómetros de longitud y casi 1000 metros de desnivel en cuya meta se sitúa la meta de la prueba. El paisaje del que podrán disfrutar los cicloturistas y que será el broche final de la competición es una autentica maravilla.

Vuelve la Subida Internacional al Fito

Si te gusta la velocidad y el buen tiempo, este fin de semana la cita es en Arriondas, porque se celebra la 46 Edición de la Subida Internacional al Fito.


Esta competición es puntuable para el Campeonato de Europa, España y Asturias de Montaña 2017. Más de 130 pilotos preparados para esta espectacular carrera.

En el apartado europeo no faltará nadie; Simone Faggioli, Christian Merli, Macario Paride, Milos Benes, Andrés Vilariño, Fausto Bormolini, entre otros, estarán en Arriondas con sus barquetas.

Jiri Los con el Mitsubishi Lancer Evo IX, Vladimir Vitver con el Audi TT-R DTM, Lukas Vojacek con el Subaru Impreza, Tessitore con el Porsche GT3 o Jan Milon con el BMW Z4 GT3 también se darán cita este fin de semana destacando la lista de los turismos.

En el Campeonato de España, estarán todos los habituales aunque se ausentan varios vehículos carrozados como José Antonio López Fombona, José Antonio Aznar, Humberto Janssens o Raúl Borreguero.

En el Campeonato de Asturias, los habituales estarán para lograr sus objetivos en las categorías I y II. La principal novedad es la presencia del vigente campeón, Rafa Guardiola, con su Subaru Impreza y la vuelta a la competición de Fermín Busta.

El sábado 13 comenzarán los entrenamientos a las 11:00, por tanto a 10:00 se cerrará la carretera, a las 13:30 será la segunda tanda de entrenamientos y 16:00 la primera carrera.

El domingo 14 de Mayo habrá una subida de entrenamiento a las 9:00 y las carreras a las 11:00 y a las 13:30 horas

La competicion se celebrará en la carretera de Arriondas a Colunga en el siguiente tramo, carretera Regional AS-260:

Salida: Hito Kilométrico 0.800 N 43.3951 / O -5.1920
Llegada: Hito Kilométrico 6.100 N 43.4208 / O-5.2185

Longitud: 5.350 metros.
Altitud ( Salida ) 48 m.
Altitud ( Llegada ) 366 m.
Desnivel: 318 m. Pendiente Media: 5,83 %

Los pilotos deberán llevar colocado el cinturón de seguridad, así como casco y Hans conforme a las normas aprobadas por la FIA, durante los entrenamientos o las mangas de carrera.

Los pilotos deberán obligatoriamente estar equipados con una vestimenta ignifuga (incluyendo mono, pasamontañas, guantes etc.)  homologados según las normas  FIA en vigor.

Durante el acto se destaca la seguridad de la que gozará la prueba. Este año asisten al Fito oficiales de la FIA cuya función específica será, precisamente, controlar la seguridad. Esto supone que si durante la carrera hay alguien del público malo colocado, la prueba se detendrá. Por esa razón, la organización reclama la colaboración de todos los asistentes, que se respeten las indicaciones de los organizadores y comisarios, siguiendo estas indicaciones solo queda decir a disfrutar de la subida sin peligro.

Caballos en Semana Santa

Si el descenso de las canoas en el mes de agosto es un acontecimiento conocido a nivel internacional,  las carreras de caballos que tiene lugar  Viernes y  Sábado Santo, es uno de los espectáculos de mayor plasticidad y belleza de cuantos se puedan disfrutar.

Dos veces al año la playa de Ribadesella se convierte en escenario de un espectáculo único de gran belleza plástica y con un poder de convocatoria difícil de igualar.

Todo empezó con una apuesta

En los años ochenta del siglo pasado varios riosellanos aficionados al mundo de la hípica cruzaban unas apuestas acerca de cuál de sus caballos sería el más veloz en un recorrido por la playa de Santa Marina, aprovechando las buenas mareas y la ausencia de bañistas en el arenal durante esa época del año.

Lo que inicialmente nació como una actividad propia de los amantes locales de la equitación fue evolucionando y aumentando en número y en calidad los caballos participantes, incorporándose a la competición cuadras procedentes de otros municipios asturianos y de otras comunidades autónomas, hasta convertirse en una prueba hípica de referencia en el norte de España.

El entorno en el que se celebran hacen de estas carreras de caballos unas de las más peculiares de nuestro país, ya que son muy pocas las pruebas hípicas en España que tienen como marco una playa tan espectacular como la playa de Santa Marina de Ribadesella, que al disponer de un paseo marítimo elevado sobre el arenal permite al público tener una perfecta visión de todo el recorrido.

Las carreras se disputan en un trazado de ida y vuelta, con giros que dan a la prueba un mayor grado de espectacularidad, y que a la vez permite conocer la destreza de los jinetes en su monta.

Hoy en día  se celebra la XXVIII edición de carreras de Caballos, la participación año tras año  incrementa el número de  jinetes, amazonas y cuadras locales, clubs asturianos y de otras comunidades limítrofes, la prueba ha adquirido por fin tintes internacionales, pues ya han corrido sobre la playa de Santa Marina clubs ecuestres extranjeros, principalmente de Francia y Portugal.

Además la carrera se ha profesionalizado, pues tras años de ser una prueba exclusiva para que los aficionados mostrasen su destreza, ahora los jockeys son profesionales y los caballos auténticos pura sangre compitiendo el Viernes Santo en una prueba puntuable para el campeonato de España.

La belleza inicial de las primeras carreras se ha ido redoblando con este cambio de estatus, pues la participación de cuadras que habitualmente compiten en el hipódromo de la Zarzuela, el colorido de las ropas de los jinetes, los palcos levantados para las autoridades, la presencia de fotógrafos, televisión, radio y la multitudinaria presencia de público, convierten a la bella playa local en un escenario más espectacular si cabe.

Las carreras riosellanas tienen el objetivo de convertirse en un evento ineludible del calendario ecuestre, siguiendo la estela de otras carreras con más arraigo en el tiempo, como la de Sanlúcar de Barrameda con la que guarda muchas semejanzas. Los propios organizadores del certamen andaluz han asistido a Ribadesella con el fin de colaborar y prestar sus conocimientos.

La dotación total en premios de la edición de este año de las carreras de caballos Playa de Ribadesella es de 6.000 euros, participarán en estas pruebas amateurs caballos procedentes de cuadras asturianas, gallegas y cántabras. Asimismo , y para la jornada de mañana, se va a ofrecer al público espectador el espectáculo ecuestre denominado Magos de la Equitación, a cargo de la prestigiosa escuela hípica El Centauro de Valladolid.

Este  viernes Santo, se ofrecerá al público asistente un espectáculo ecuestre en la zona final de la playa Santa Marina, que se iniciará a la finalización de las carreras. Este espectáculo, denominado Magos de la Equitación, de una hora de duración aproximada, será desarrollado por la prestigiosa escuela hípica El Centauro de Valladolid. El espectáculo está compuesto por una gran variedad de números de doma en libertad, vaquera, alta escuela, aires altos (elevadas, cabriolas, posadas, corbetas, balotadas), fuego (bonita coreografía montada por caballeros con capotes negros y sombreros de ala ancha, largas antorchas de fuego, todo ello al compás de bellas bailarinas), acrobacias a caballo, doma de fantasía (jacas a la grupa), trabajo a la amazona. Todo ello con la participación de 12 espectaculares caballos.

Sin lugar a dudas, este es un espectaculo que merece la pena de asistir!!!

Gaita Asturiana

Aprovechando la sensación que esta causando la Gaita Asturiana del otro lado del charco y que nos ha enorgullecido a todos, hablaremos un poco de su historia y su evolución 

 

Cuando escuchamos el peculiar sonido de una gaita enseguida relacionamos ésta con los sonidos de los pueblos celtas del norte de España (Galicia, Asturias) e incluso con los famosos “gaiteros” de Escocia o Irlanda. Pero, pese a la relación que, inconscientemente, hacemos hacia esas zonas geográficas, a ciencia cierta ese no es su origen.
Las primeras noticias que se tienen de ella se remontan al siglo VIII aC. en el norte de la India. Seguramente fue introducida en Occidente por los romanos, ya que según documentación datada por entonces, dicen que su sonido cautivó al emperador Nerón (37-68).
En la Edad Media fue utilizada como instrumento para enardecer a los soldados antes de la batalla.
Entre los siglos XII y XIV, debido a las multitudinarias peregrinaciones a Santiago de Compostela, Galicia se convirtió en el principal centro “gaiteril” de Europa.

La palabra "gaita" procede del gótico "gaits" (aunque el término aún no está muy demostrado), término que también utilizan las lenguas del oriente europeo ("Gaida"en Hungria, "Gainda" en Creta o "Gayda" en Yugoslavia), que significa "cabra", ya que de la piel de este animal se realiza el fuelle de la misma. Por otro lado otros autores dicen que proviene del nombre de un oboe de África, especie de dulzaina, llamada al-ghaita, ghaita o gheita.

La Gaita Asturiana, en sí, se conoce desde la Edad Media aunque se crea que su nacimiento se produjo de mucho antes, a la vez que el resto de las atlánticas. La gaita es un instrumento popular que utilizaba la gente del campo, se introdujo en todos los ámbitos diarios: fiestas, misas, funerales... y que la nobleza fue también aceptando.
Las primeras reseñas de la gaita asturiana se datan en el siglo XIII, pudiéndose ver un gaitero en un capitel de la iglesia de Santa María de Villaviciosa "La Oliva"; en una miniatura del libro Libro de la regla colorada(S.XIV) en que se ve a un conejo tocando la gaita o en la sillería gótica de la Catedral de Oviedo en el que aparece un cerdo tocando el mismo instrumento
La gaita llega a estar tan metida en la vida cotidiana que ya a partir del siglo XVI hay gaiteros profesionales, constatado por los libros de la parroquias de Asturias. No hay casi datos hasta entrado el siglo XIX, donde el auge es muy grande, simplemente se encuentran citas en el pago y contratación de gaiteros en diversas iglesias. Surgen los gaiteros más famosos en la memoria de mucha gente: >Aladino'l d'Amandi y el Gaiteru Llibardon. Este último participó en la Exposición Universal (EXPO) de París en 1889 representando a España en su pabellón, y más tarde grabó en Milán el primer disco de Gaita Asturiana conocido.

Entrado este siglo la gaita pierde prestigio y uso, quedando sólo unos pocos famosos, como el gaitero José Remis Ovalle (Gaitero Mayor de España, título que concedía el Rey de España al mejor gaitero del país de su época) o el gaiteru Veriña.Las gaitas utilizadas en su mayoría son fragmentos de diversos constructores reunidos en un mismo instrumento. Su afinación variaba desde el Re (grillera) hasta el Si (tumbal) (la gaita en Si bemol es una adaptación actual en Asturias).

Contra lo creído por mucho tiempo los gaiteros en Asturias no eran pocos a lo largo del siglo XX, sino que había pocos gaiteros de renombre. En el estudio que realiza en estos momentos el director del Museo de la Gaita de Gijón, Fonsu Fdez., en la zona de Ribadesella a Cantabria, se contabiliza de uno a dos gaiteros por pueblo, siendo esta la zona donde menos extendida estaba la gaita.

La gaita Asturiana de hace un siglo tiene multitud de formas, en función del constructor, pero la gaita de la cual la gran mayoría de las actuales copian la estética y afinación, es la de Cogollu. A principios del año 2000 se realizaron 25 copias idénticas numeradas, copias idénticas de la de Cogollu por parte del constructor Miguel Alonso de Colunga y la prueba de José Ángel Hevia. La primera copia la tiene el Príncipe Felipe, Príncipe de Asturias, y la segunda el Museo de la Gaita de Gijón.

Nos encontramos que la gaita asturiana tiene una variante en la zona occidental asturiana, la cual es una mezcla entre la gaita gallega y asturiana (inclusión de ronquín sobre el brazo, morfología de las piezas, digitación). Por el otro lado la gaita asturiana se encuentra también en Cantabria y norte de León, sin tener apenas variación respecto a la tradicional asturiana.

Sólo a principios de los años 80 un resurgir hizo recuperar y llegar a su máximo explendor a la gaita. Los principales artífices de este resurgir son Xuacu Amieva y Pedro Pangua, junto con "Son d'Arriba", con Neto y Fariñas, que hacen romper con el folklore de la Sección Femenina del franquismo. Muchos maestros gaiteros de ahora surgen de este movimiento.

Se construyen gaitas con nuevas técnicas, llegando a afinaciones correctas de una octava y media. Aparecen las bandas de gaitas, se introduce el solfeo en el aprendizaje, aparecen Métodos de aprendizaje, grupos Folk ...
Actualmente se trabaja en conseguir mejor afinación en las pajuelas, auténticos problemas por la variabilidad de tono a lo largo de una interpretación, además de punteros de ensayo electrónicos, del Gaiteru Guti junto con la Universidad de Oviedo/Uviéu. Como otra evolución surge la gaita MIDI en 1998, con la que el gaitero José Angel Hevia, gaitero que llevó la evolución de las bandas de gaitas a Asturias, se hizo mundialmente famoso.

 


La Gaita Asturiana se compone de:

Fuelle: Odre o bolsa hecha con la piel entera de un cordero o cabrito o con otros materiales como el Gore-Tex, que sirve como depósito auxiliar de aire.
Soplete: Tubo para introducir el aire en el fuelle.
Puntero: Tubo melódico de la gaita, con agujeros para digitar.
Roncón: Tubo sonoro compuesto de tres piezas que emite una nota pedal de acompañamiento, que emite un sonido dos octavas por debajo de la tónica del puntero.
Ronquín: Tubo sonoro compuesto de dos piezas, que emite una nota de acompañamiento de igual forma que el roncón, pero una octava por encima de éste.
Asientos: Partes donde se insertan unas partes en otras. Generalmente ahora llevan en ellas válvulas de regulación de cantidad de aire.
El soplete es el tubo por donde se sopla. En el extremo inferior se pone la válvula torna-aire. En el extremo contrario tiene una boquilla entera o bien hecha de acero, marfilina o otros materiales.
El roncón se compone de tres piezas: prima, tercia y copa. Amplifica el sonido del payón, produciendo una nota dos octavas por debajo de la tónica del puntero. El espigo que conecta la prima con la tercia sirve de corredera para buscar la afinación, más grave si estiramos y más aguda si encojemos. El largo no puede ser fijo del momento que la afinación del puntero es variable de vuelta en vuelta, y tampoco es la misma de la que empezamos a tocar que cuando la gaita calienta. En el espigo de la prima que encaja en el asiento va el payón, lengüeta simple, natural (hecha con un tallo de cañavera) o sintética (hecha con una lengüeta metálica montada sobre un tubo de plástico). El ronquín está formado por dos piezas: prima y copa. Su funcionamiento es parejo al del roncón, produciendo una nota una octava más baja que la tónica del puntero. La colocación o no del ronquín produjo cierta polémica, dado que la inmensa mayoría de gaitas antiguas carecía de él, por lo que se consideraba que carecía de "pedigrí". Sin embargo, el año 98-99 se encontró una gaita asturiana con ronquín en el concejo de Salas, hecha toda ella, incluyendo el ronquín, nada menos que por el famoso Cogollu.
El puntero, o tubo melódico, es un tubo de taladro cónico y lengüeta doble. Tiene 8 agujeros de digitación y otros tres acústicos llamados troneres. Estos últimos no son digitables. De igual forma que el roncón no produce ningún sonido por sí mismo, sino que se limita a amplificar el del payón, así el puntero amplifica y modula el que produce la payuela, que es la lengüeta doble con la que funciona. Ésta consta de dos tiras de caña, llamadas palas, amarradas alrededor de un tubo metálico llamado ferrete, y gobernadas por la presión que sobre ellas hacen dos travesaños de caña, preferiblemente bambú, amarrados a su vez entre sí, el llamado frenín, cuya función es la de graduar la mayor o menor abertura de las palas.

El elemento característico que hace sonar a la gaita asturiana es la "payuela". Consta de dos láminas de caña en forma de triángulo isósceles enrolladas en hilo alrededor de un tubo aplastado por una de sus partes. Alrededor de las cañas se colocan dos láminas de caña como "freno", para controlar la longitud de vibración de las palas.

Si lugar a dudas, el escuchar Asturias patria querida tocado en Gaita no hay nada que emocione más!

Rutas con encanto

Se acerca Semana Santa, así que hay que empezar a decidir a donde ir, Asturias, tierra con los lugares mas maravillosos y con encanto se perfila como el destino preferido, desde aquí te proponemos diferentes rutas que al hacerlas te dejaran con ganas de más. La primera es LA RUTA MITOLÓGICA DE BEYU PEN.

Para llegar muy fácil, desde Cangas de Onís se toma la N-625 (carretera del Pontón) siguiendo el curso del río Sella hacia el sur y a 10 km., justo antes de llegar al pueblo de Santillán, nos desviamos a la derecha por la AS-261 en dirección a Beleño y Sellaño. A unos 500 metros dejamos el coche en un parking del Área recreativa de Trambesagües junto a la carretera. La ruta en sí conecta el famoso Camín de la Reina con el pueblo de Pen. Se puede dar la vuelta en cualquier momento pero si decidimos llegar al pueblo de Pen.

 

Es un bosque encantado que guarda el alma de personajes legendarios y hechiza al caminante. Su singularidad con respecto a otras sendas teáticas reside en que la mano del hombre apenas ha intervenido en su creación. En nuestro caminar adivinamos formas siniestras, rostros al acecho en la espesura, troncos que fascinan, rocas fantásticas. Las Xanas, trasgos, pesadiellos, busgosos, nuberos o bruxas son seres que en este caso se perfilan en la propia naturaleza del bosque. Se han aprovechado las formaciones de rocas y árboles, sin más ayuda que un poco de pintura, para destacar sus contornos o siluetas.

Ascendemos por la foz y cada cual tiene que poner lo mejor de sí para dir descubriendo todos y cada uno de estos personajes camuflados. El cuélebre, que custodia tesoros y Xanes (hadas), que protege la riqueza y la fecundidad, que también se come al ganado y a hombres, bien podría camuflarse en un árbol caído. El nuberu, que se divierte provocando tormentas y tempestades, lanzando centellas a los animales y arruinando las cosechas con el granizo, se encarna en el tronco quemado de un castaño. El busgosu, cubierto de mofu (musgo) se esconde en bosques y cuevas y rapta a las mujeres; cuando nos damos cuenta está tras nosotros, cincelado en la roca.

La «identidad oculta» de este bosque encantado se refuerza con su espectacular vegetación. No en vano en asturiano un “Beyu” no es otra cosa que una garganta profunda o encañonamiento de un río, una zona estrecha y húmeda que en época de lluvias permite contemplar grandes cascadas. En la frondosidad de este “Beyu” el bosque es autóctono, de castaños, robles y avellanos. Las formaciones kársticas son caprichosas por doquier y se dejan ver “les cuerries” o Cuerres, corrales de piedra que se utilizaban antaño para almacenar las castañas y ponerlas a salvo de los animales del bosque.

Llegamos a la recóndita aldea de Pen, un pueblo que aglutina un amplio conjunto etnográfico, como el reloj de Sol, en la casa de Fondón, o sus abundantes hórreos; uno de ellos está catalogado como el hórreo más grande de Asturias. Es fácil imaginar dentro de las casas las leyendas transmitidas durante siglos al calor del hogar. Ahí se conserva la magia y la superstición de los seres mágicos que hemos descubierto en nuestro caminar.

Un último atractivo de la ruta, que bien podemos visitar antes de iniciarla o al regreso, en la cercana localidad de Santillán, es el centro de interpretación del Karst, donde encontramos una maqueta explicativa de cómo el agua va formando las cavidades kársticas que proliferan en la comarca. Es un centro especializado también en el hábitat rupestre, con la reproducción de una cueva de la zona a tamaño natural.

Evidentemente, no se trata de una ruta más, sino de una tan mágica que nos incita a volver presos del encantamiento. Un territorio de seres míticos apto para todos los públicos que los niños disfrutan doblemente. La sencillez de la ruta, el asombro ante cada hallazgo y el poner en juego la imagiación a cada paso, convierte esta excursión familiar en una de las más populares de Asturias

Nuestro segundo recorrido es el EL PICO EL ARBOLIN, mejor conocido como el Picu Arbolín.
Sobre la primera capital de Asturias, Cangas de Onís, se alza una montaña de poca envergadura, dado que tan solo tiene 573 metros sobre el nivel del mar, pero que vista desde abajo, desde la capital canguesa, parece muy alta. Esta montaña se compone de dos cimas y varios collados y es conocida desde siempre por los habitantes de esa bella localidad, como el Picu Arbolín, dado que, al parecer, antaño había allí un árbol solitario. Para unos era un roble, paro otros un castaño o haya... Muchos cangueses realizan allí frecuentes excursiones, por lo menos una vez al año. Y estas, como nos comentaba un buen amigo, se recuerdan siempre a través de los años. Pues las pandillas de jóvenes lo tienen con una meta para ir de gira campestre. Ahora, en la cimera del Picu Arbolín hay un repetidor, como en muchos otros montes de Asturias. Y es que la señal para las cadenas de televisión o para la telefonía móvil hace que muchos picos se vean ya "profanados" por esos nuevos artilugios.

El Picu Arbolín visible desde muchos lugares, ofrece asimismo, como es lógico, extraordinarias panorámicas de Cangas de Onís, Parres, Ponga, Amieva, Onís, Piloña y otros municipios limítrofes, así como de los Picos de Europa y Cordillera Cantábrica. Relativamente cercano a él están las sierras del Sueve y del Fitu (al Noroeste) y de Santianes-La Escapa, con el Mofrechu (al Noreste). Cerca del Picu Arbolín se encuentran los montes de Oliciu (al Oeste) y Parda (al Norte), así como de Labra (al Este). La belleza de la zona es muy grande.

 



Para ascender al Picu Arbolín lo mejor es partir de Cotranquil, en las afueras de Cangas de Onís, junto a la capilla de la Santa Cruz (que mando construir Don Pelayo, sobre un antiguo dolmen). La carretera de un par de kilómetros, o los senderos que la bordean, nos llevarán en poco tiempo al pueblo de Llueves, siguiendo la dirección norteña. En Llueves, junto a su típica y ancestral iglesia se debe de parar un buen rato para contemplarla y descansar viendo en lo alto el Picu Arbolín. Las nobles gentes de Llueves y su aldea reconfortan de la pequeña subida.

Desde Llueves sale una pequeña carretera de montaña en dirección al pico y que sigue luego al pueblo de Triongo, a orillas de Sella. Esa carretera pasa por las aldeas y quintanas de La Cetrera, Oliciu, Texidi y Carcéu. Y es una interesante travesía, por caminos, antiguas sendas pastoriles o por la citada vía, ir de Llueves a Triongo, bordeando (o subiendo) al Picu Arbolín y al Monte Parda. Asimismo, desde el parador de Villanueva (antiguo Monasterio Cisterciense) se puede ir por un antiguo camino hasta Llueves.

La subida al Picu Arbolín se remata, por pista de montaña (y senderos) que salen cerca de Llueves y que en menos de una hora de tranquila marcha a pie nos ponen en lo alto de pico (en cualquiera de sus dos cimas). La fácil subida no tiene complicación y es muy llevadera. Lo malo si hace calor, es que el Picu Arbolín ya no cuenta con árboles que nos den sombra.

En la zona, en especial en la parte baja donde aún queda algún bosquecillo, se refugian los jabalíes, corzos, zorros y ardillas. En el cielo se pueden ver las siluetas de las águilas, buitres y halcones.

La ultima parada es a LA EXCURSIÓN A LA VEGA DE ORANDI, es uno de esos lugares mágicos de la orografía asturiana. Nuestro objetivo es el reconfortante paraje de la Vega de Orandi, lugar donde el río Las Mestas decide desaparecer por una sima, canal oculto que conducirá sus aguas hasta la misma gruta de La Santina, donde, convertido ya en río Covadonga, se precipita al vacío en espectacular cascada.

 

De nombre evocador, se refiere en último término a una arcadia cercana. El mismo nombre de Orandi resuena divinizado entre las peñas de los Picos de Europa, surcado por el río Deva, que etimológicamente supone la personificación del agua en la divinidad celeste de mismo nombre. El agua que sana, vivifica, anima, purifica, limpia, y hace germinar. Y junto al río Deva, El Monte Auseva, tal vez de la raíz prerromana: “monte sobre el agua divinizada”.

La excursión es una especie de paseo por el paisaje cercano a Covadonga, no conlleva grandes desniveles y no se extiende más allá de unos cuatro kilómetros. Para llegar al comienzo de la ruta hemos de continuar desde el santuario la carretera que conduce a Los Lagos. En el kilómetro 3 nos encontramos con una amplia curva, a la derecha de la cual parte un camino en buen estado de unos 2 metros de ancho. Este será nuestro punto de partida, llamado Moferos.

Al principio el camino es empedrado y ascendente y transcurre entre setos naturales de avellanos, espinos y bosques mixtos. Unos metros antes de llegar a la majada de Bastañar encontraremos en nuestro camino una portilla por la que tenemos que pasar. Entre Bastañar y Les Llaceries, una segunda majada, el camino continúa en buen estado con unos 2 metros de ancho y empedrado prácticamente en su totalidad. Aquí el bosque se va llenando de acebos, fresnos, cerezos. Aparecen también ejemplares aislados de haya y gran cantidad de matorral.

Una vez que llegamos a La Campera Les Llaceries, cruzamos la pequeña pradera en dirección Oeste, dejando atrás una la fuente a la derecha y el camino del Collado Argonal a la izquierda. El firme se convierte en senda estrecha con bastante piedra y en ligero ascenso que accede al Collado Jou los Cestos. Desde el collado, la senda transcurre entre un bosque de hayas y va girando hacia el Sur. Alcanzamos “La Cueñe” Les Porciles desde donde se puede observar el bosque Retortoriu, un hayedo de gran importancia, y comenzamos a descender en dirección Sur, hacia una zona de pradera natural que se denomina el pandal. Al llegar a este punto se comienza a descender en dirección Oeste hacia el río Les Mestes – Orandi llegando a la Vega que posee un conjunto de cabañas de uso ganadero, cuadras y prados de siega.

Esta vega es un lugar de ensueño de silencio embriagador que hemos alcanzado sin demasiado esfuerzo. Si seguimos caminado otro poco en dirección norte (derecha) siguiendo el riachuelo, alcanzaremos la cueva en la que el agua desparece para brotar en Covadonga, de donde hemos partido y a donde regresaremos, por el mismo camino, una vez que nos hayamos saciado de la tranquilidad ancestral de este lugar.